



El DeLorean de Volver al Futuro es uno de los autos más icónicos del cine.
Era un DeLorean DMC-12, un auto deportivo fabricado en los años 80 por la DeLorean Motor Company, reconocido por su carrocería de acero inoxidable y sus puertas de ala de gaviota.
En la película, el Dr. Emmett Brown (Doc) lo transforma en una máquina del tiempo. Para viajar, el auto necesita alcanzar 88 millas por hora (141 km/h), momento en el que el condensador de flujo se activa, permitiendo el salto temporal.
Condensador de flujo: el núcleo que hace posible los viajes en el tiempo.
Plutonio (luego Mr. Fusion): en la primera película se usaba plutonio como fuente de energía; más tarde se reemplaza por un reactor que funciona con basura.
Control de fechas: una consola digital donde se ingresan el destino temporal, la fecha de partida y la actual.
Estética futurista: luces de neón, cables externos y modificaciones que le daban un aire tecnológico avanzado para su época.
El DeLorean no solo es un símbolo de la trilogía, sino que se convirtió en un ícono de la cultura pop, asociado inmediatamente con los viajes en el tiempo y con la nostalgia ochentera.